PASO 1
Todo comienza con una preparación cuidadosa. Nuestro equipo llega a tu ubicación y cierra la llave de paso para evitar que el agua siga entrando al depósito. Luego, vaciamos completamente el tinaco o cisterna, asegurándonos de reutilizar el agua, si es posible, para tareas como limpieza o riego.
PASO 2
Una vez vacío, procedemos a la limpieza. Con herramientas especializadas, frotamos las paredes y el fondo del depósito para eliminar sedimentos, algas y cualquier residuo acumulado. Nos aseguramos de que cada rincón quede impecable, utilizando equipos que no dañen las superficies.
PASO 3
Después de limpiar, enjuagamos el depósito con agua limpia para eliminar cualquier residuo visible. Este paso garantiza que el tinaco esté listo para el proceso de desinfección.
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PASO ESPECIAL
Aquí es donde entra nuestra experiencia. Preparamos una solución desinfectante con la proporción exacta de cloro para garantizar la eliminación de bacterias y microorganismos. Aplicamos esta solución en todas las superficies y dejamos que actúe durante el tiempo necesario para asegurar una desinfección completa.
PASO 4
Cuando el proceso de desinfección ha finalizado, retiramos la solución desinfectante y enjuagamos nuevamente el depósito con agua limpia para eliminar cualquier residuo de cloro. Esto asegura que el tinaco o cisterna quede en condiciones óptimas para llenarse con agua nueva.
PASO 5
Por último, verificamos que no existan fugas y que el sistema funcione correctamente. Dejamos el depósito listo para ser utilizado con total confianza.